Desde Liberación Checho consolida el agronegocio familiar

El cooperador del Programa de Agricultura Sostenible con Biotecnología (PASB) del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), Leonardo “Checho” Montanía de Liberación, dpto. de San Pedro, gestiona su finca de manera sostenible, lo que le permite tener ingresos todo el año a través de la producción en la finca familiar y alienta a que más productores del segmento puedan integrarse al agronegocio a través de las fincas familiares, incorporando buenas prácticas y cambiando el paradigma del “chokokue” solamente. 

Como cooperador del INBIO, Checho aprendió a distribuir toda la superficie de su finca en: área forestal (implantación propia); fruticultura; agricultura; producción pecuaria y horticultura, hasta llegar a la comercialización, añadiendo valor agregado a los productos de la finca. Destacó que además de cambiar el paradigma productivo de su finca, también empezó a verse como un comerciante de sus productos, lo que le permite tener mayores ingresos todo el año, a través de la autogestión familiar, base para el desarrollo rural. 

“Los que estamos en la agricultura familiar campesina podemos vivir también holgadamente, una vez que sumamos todos los rubros que podemos producir, para eso necesitamos voluntad. La producción da dinero, lo que hacemos es agronegocio y es algo que todavía muchos no están teniendo en cuenta. El productor no está teniendo en cuenta que el agronegocio también le involucra, entonces les aliento a acercarse a conocer este modelo de finca familiar que estoy teniendo y les compartiré mi experiencia”, expresó Leonardo, desde su finca en Liberación.  

Montanía, viene trabajando desde hace unos años de una forma diferente en el contexto de la agricultura familiar, un segmento que presenta desafíos con la adopción de una agricultura sostenible. En una finca que tiene una superficie de 10 hectáreas, administra su área útil, integrando con la producción pecuaria, produce rubros agrícolas, frutales, y hortícolas de forma sostenible con labranza mínima del suelo, rotación de cultivos, cobertura permanente, manejo integrado de plagas, y otras buenas prácticas, lo que le permite cosechas de manera escalonada y a través de la autogestión familiar acorta la cadena de comercialización. 

Su principal ingreso es por la venta de mandioca, maíz en forma de choclo y cítricos, pero también eventualmente piña, poroto, arveja, zapallo, entre otros. Una parte de lo que genera en su finca invierte en la educación escolar y universitaria de sus hijos. La finca de checho es un centro de consultas en su comunidad y como líder de la agricultura familiar, busca siempre alentar a los productores que puedan incorporarse al sistema de producción sostenible y apuntar a mejorar la producción agrícola. 

En el 2020, cuando el INBIO inicia el trabajo con don Checho, el suelo presentaba una fertilidad muy baja,  resultado de las rastreadas contínuas y quema de rastrojos, cubierto de malezas como cebadilla, kapi´iati, kapi´ipororo, entre otros. Luego de las buenas prácticas implementadas el suelo de su finca va recuperando fertilidad, y como él describe transformado en “rosado pyahu” refiriéndose a la fertilidad que tiene un suelo de bosque habilitado para agricultura, reflejándose en los rendimientos de su producción. 

Sobre INBIO

El Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO) es una asociación civil sin fines de lucro, que tiene el propósito de promover un adecuado acceso al país de los productos derivados de la biotecnología agropecuaria y la incorporación ordenada de los mismos a la producción nacional, así como promoción y desarrollo de la investigación de biotecnología nacional. Siete gremios forman parte de la institución: CAP, APS, APROSEMP, FECOPROD, CAPECO, PARPOV y UNICOOP.

Contacto de Prensa
Jorge Cohler
Comunicación INBIO
(+595) 981 239 962
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