40 años de estudio avala trascendencia de cultivos GM para la agricultura

Un estudio desarrollado por investigadores de Texas A&M University y la Universidad de California, Berkeley, analizó más de cuatro décadas de agricultura en Estados Unidos y encontró que la adopción de cultivos genéticamente modificados (GM) o transgénicos estuvo asociada con aumentos estimados de entre 15% y 27% en los rendimientos de maíz y soja; una mayor estabilidad productiva (particularmente en maíz) y una menor presión para desplazar las zonas de cultivo hacia el norte a medida que cambia el clima.

Fuente: ChileBio

La investigación combinó datos de producción, adopción biotecnológica, clima y uso del suelo entre 1978 y 2020, y reveló que, durante ese tiempo, características como la resistencia a insectos y la tolerancia a herbicidas han contribuido al manejo de plagas y malezas y a sostener la productividad de cultivos de enorme importancia económica y también ha funcionado como una herramienta de adaptación frente a algunas de las presiones que el cambio climático está imponiendo sobre la agricultura.

Para realizar el estudio, los investigadores combinaron información agrícola, climática y territorial. Los datos incluyeron rendimientos y superficies cosechadas de maíz, soja y algodón a nivel de condado; adopción de cultivos transgénicos; proporción de superficie irrigada; temperatura y precipitaciones; características de los suelos; elevación y precios agrícolas.

Los investigadores utilizaron modelos econométricos capaces de separar los cambios en el rendimiento promedio de los cambios en su variabilidad y controlaron diferencias propias de cada condado y de cada año. También incorporaron correcciones para considerar que las condiciones meteorológicas de condados próximos entre sí pueden estar correlacionadas.

Esta escala temporal y espacial permitió estudiar un fenómeno difícil de observar mediante ensayos individuales: qué ocurrió a medida que la biotecnología se difundió masivamente por la agricultura estadounidense y, simultáneamente, las condiciones climáticas comenzaron a cambiar.

Según las estimaciones del estudio, un aumento de 10 puntos porcentuales en la adopción de variedades genéticamente modificadas estuvo asociado con un incremento del rendimiento promedio de aproximadamente del 2,2% en maíz y 1,5% en soja. La relación fue estadísticamente particularmente sólida para el maíz, mientras que la estimación para soja presentó una mayor incertidumbre debido, entre otros factores, a que la adopción de soja tolerante a herbicidas se produjo muy rápidamente en los principales estados productores.

Los investigadores resaltaron que los resultados fueron especialmente interesantes porque el análisis no se centra en cultivos diseñados específicamente para tolerar temperaturas extremas o sequía. La mayor parte de la adopción estudiada corresponde a las tecnologías que dominaron la primera generación de cultivos transgénicos: resistencia a insectos mediante tecnología Bt, tolerancia a herbicidas y variedades que posteriormente combinaron ambas características.

En la soja estadounidense, durante el período analizado la tecnología GM correspondió esencialmente a tolerancia a herbicidas. En maíz, en cambio, coexistieron variedades Bt, tolerantes a herbicidas y posteriormente eventos apilados que incorporan más de una característica. Esto es relevante, porque significa que los beneficios climáticos observados por los investigadores sugieren que no depende exclusivamente de genes con tolerancia a sequía o calor para que las tecnologías transgénicas tengan un buen comportamiento ante situaciones de estrés. 

Fuente: ChileBio

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