El Instituto de Biotecnología Agrícola – INBIO - es una asociación civil sin fines de lucro que tiene el propósito de impulsar el desarrollo de la investigación de biotecnología en la República de Paraguay.

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26-04-2016

20 años de comercialización de cultivos transgénicos a nivel mundial

Entre 1996 y 2015 se sembraron dos mil millones de hectáreas con cultivos transgénicos o modificados genéticamente.

20 años de comercialización de cultivos transgénicos a nivel mundial

Pekín (abril de 2016). El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA por su sigla en inglés) publicó su informe anual “20 Años de Comercialización de Cultivos Transgénicos a Nivel Mundial (1996 - 2015) y Cultivos Transgénicos Destacados en 2015”, con información sobre la adopción de cultivos transgénicos y en el que se muestra el aumento de la cantidad de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos en todo el mundo, superficie que pasó de 1.7 millones de hectáreas en 1996 a 179.7 millones en 2015. Este aumento, de cien veces en el transcurso de solo 20 años, convierte a la biotecnología en la tecnología aplicada a los cultivos de más rápido crecimiento en los últimos años, lo que refleja la satisfacción de los agricultores con los cultivos transgénicos.

 

Desde 1996,se han sembrado 2,000 millones de hectáreas de tierras cultivables con cultivos transgénicos; una superficie enorme que supera al territorio de China o de los Estados Unidos. Además, se estima que los agricultores de hasta 28 países han obtenido más de US$ 150 mil millones en beneficios a partir de los cultivos transgénicos desde 1996. Esto ha ayudado a reducir la pobreza de hasta 16.5 millones de pequeños agricultores y sus familias, lo que representa un total de 65 millones de personas al año, que forman parte de la población más pobre del mundo.

 

“Más productores están sembrando cultivos transgénicos en los países en desarrollo, precisamente porque esos cultivos son una alternativa rigurosamente probada para mejorar el rendimiento agrícola”, señaló Clive James, fundador y presidente emérito de ISAAA y autor del informe de ISAAA en las últimas dos décadas. “A pesar de los reclamos de quienes sostienen que la biotecnología solo beneficia a los agricultores de los países industrializados, la adopción continua de la tecnología en los países en desarrollo rebate ese argumento”, añadió James.

 

Por cuarto año consecutivo, se sembraron más hectáreas de cultivos transgénicos (14.5 millones de hectáreas) en los países en desarrollo que en los países industrializados. En 2015, productores de América Latina, Asia y África sembraron el 54 por ciento de la superficie cultivada con transgénicos en todo el mundo (97.1 millones de hectáreas de 179.7 millones de hectáreas cultivadas en el mundo). Además, de los 28 países que sembraron cultivos transgénicos, 20 fueron países en desarrollo. Anualmente, hasta 18 millones de productores, de los cuales el 90 por ciento son productores de bajos recursos de países en desarrollo, obtuvieron beneficios derivados de los cultivos transgénicos entre 1996 y 2015.

 

“China es solo un ejemplo de los beneficios que obtienen los agricultores de países en desarrollo gracias a la biotecnología. Entre 1997 y 2014, los productores de algodón en China obtuvieron ganancias estimadas en $17.5 mil millones con las variedades de algodón transgénico; solo en 2014 obtuvieron 1.3 mil millones”, explicó el coordinador general de ISAAA, Randy Hautea.

 

También en 2015, India se convirtió en el principal productor de algodón del mundo, y la mayor parte de esa producción se atribuye a la variedad de algodón transgénico Bt. India es el principal productor de algodón transgénico del mundo, con 11.6 millones de hectáreas sembradas en 2015 por 7.7 millones de pequeños productores. En 2014 y 2015, el 95 por ciento de los cultivos de algodón de India se realizó con semillas transgénicas (una cifra sorprendente). En 2015, la adopción de este tipo de cultivo en China fue del 96 por ciento.

 

“Los productores, quienes tradicionalmente evitan los riesgos, reconocen los beneficios de los cultivos transgénicos, tanto para los agricultores como para los consumidores, que incluyen tolerancia a la sequía, resistencia a los insectos y a enfermedades, tolerancia a los herbicidas y mayor nutrición y calidad de los alimentos”, explicó Hautea. “Además, los cultivos transgénicos contribuyen a crear sistemas de cultivo más sostenibles, que abordan problemas vinculados al cambio climático y a la seguridad alimentaria a nivel mundial”.

 

Luego de un extraordinario periodo de 19 años consecutivos de crecimiento entre 1996 y 2014, con 12 años que mostraron un crecimiento de dos dígitos, la superficie sembrada con cultivos transgénicos en todo el mundo alcanzó un pico máximo de 181.5 millones de hectáreas en 2014, en comparación con los 179.7 millones de hectáreas sembradas en 2015, lo que equivale a una disminución neta muy pequeña del 1 por ciento. Este cambio se debe principalmente a la disminución general del total de la superficie cultivada, asociada con los bajos precios de los productos básicos en 2015. ISAAA prevé que la superficie total cultivada aumentará cuando mejoren los precios. Por ejemplo, Canadá ha proyectado que la superficie de cultivos de canola en 2016 volverá a alcanzar los altos niveles de 2014. Algunos de los factores que influyeron en la disminución de la superficie sembrada con cultivos transgénicos en 2015 son: la sequía devastadora en Sudáfrica, que provocó una disminución masiva del 23 por ciento, aproximadamente 700,000 hectáreas destinadas a plantaciones en 2015. La sequía en África del sur y del este ocurrida en 2015 y 2016 puso en riesgo a entre 15 y 20 millones de personas pobres de padecer inseguridad alimentaria y obliga a Sudáfrica, generalmente un país exportador de maíz, a depender de la importación de ese producto.

 

El informe 2015 de ISAAA también destaca lo siguiente:

 

·         Se aprobaron o comercializaron nuevos cultivos transgénicos en varios países, por ejemplo, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá y Myanmar.

·         Estados Unidos realizó una serie de lanzamientos, por ejemplo, la comercialización de nuevos productos, entre ellos:

o   La Papa Innate™ generación 1, con niveles más bajos de acrilamida, una sustancia potencialmente cancerígena, y resistencia a las magulladuras. La Papa Innate™ generación 2, aprobada en 2015, que también tiene resistencia al tizón tardío. Es importante destacar que la papa es el cuarto cultivo comestible más importante del mundo. 

o   Las manzanas Arctic® que no se oscurecen cuando se rebanan.

o   El primer cultivo no transgénico con genoma modificado que se comercializará en todo el mundo, Canola™ SU , se sembró en los Estados Unidos.

o   La primera aprobación de un producto comestible de origen animal, genéticamente modificado, destinado al consumo humano, el salmón genéticamente modificado.

·         Los cultivos transgénicos con diversas características, habitualmente denominadas “características biotecnológicas combinadas”, se sembraron en 58.5 millones de hectáreas, lo que representa el 33 por ciento de la totalidad de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos y un aumento anual del 14 por ciento.

·         Vietnam sembró maíz transgénico Bt, con características biotecnológicas combinadas y tolerancia a los herbicidas como su primer cultivo transgénico.

·         El maíz transgénico DroughtGard™, la primera variedad que se sembró en los Estados Unidos en 2013, aumentó 15 veces, de 50,000 hectáreas en 2013 a 810.000 hectáreas, lo que refleja la gran aceptación de los agricultores.

·         Sudán aumentó un 30% la superficie sembrada con algodón Bt, lo que representa 120,000 hectáreas, mientras que diversos factores impidieron que en Burkina Faso se sembrara una superficie mayor.

·         Ocho países Africanos llevaron a cabo pruebas de campo con cultivos prioritarios del continente para el beneficio de las poblaciones pobres, lo cual representa la penúltima etapa antes de la aprobación.

 

De cara hacia el futuro de la biotecnología aplicada a la agricultura, ISAAA ha identificado tres oportunidades clave para lograr el crecimiento sostenido en la adopción de los cultivos transgénicos, que se detallan a continuación:

·         Los altos índices de adopción (entre 90 y 100 por ciento) en los principales mercados transgénicos de la actualidad dejan poco espacio para el crecimiento. No obstante, existe un potencial significativo en otros países “nuevos” para cultivar ciertos productos, por ejemplo maíz transgénico. Esos países tienen aproximadamente 100 millones más de hectáreas a nivel mundial, de las que 60 millones están en Asia, 35 millones están solo en China, además de 35 millones de hectáreas en África.

·         Se están haciendo pruebas de campo con más de 85 proyectos de productos nuevos; entre ellos está el maíz transgénico que resiste la sequía del proyecto “Maíz de consumo eficiente de agua para África”(WEMA por su sigla en inglés), previsto para lanzarse en África en 2017, Golden Rice en Asia, y plátanos fortificados y frijol de ojo negro resistente a las enfermedades en África.

·         El término “repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas” (CRISPPR por su sigla en inglés) es un término que refiere a una tecnología nueva de modificación genética que tiene ventajas considerables respecto a los cultivos convencionales y modificados genéticamente en cuatro aspectos: precisión, velocidad, costo y regulación. Si se combina con otros avances científicos en materia de cultivos, la tecnología CRISPR podría aumentar la productividad en un modo de intensificación sostenible en los 1.5 mil millones de hectáreas de tierras cultivables, y hacer un aporte esencial a la seguridad alimentaria del mundo.

 

Para obtener más información o para leer el resumen del informe, visitar www.isaaa.org.

 

Acerca de ISAAA:

El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA, por su sigla en inglés) es una organización sin fines de lucro, que cuenta con una red internacional de centros diseñados para contribuir a disminuir el hambre y la pobreza a través del intercambio de conocimientos y de aplicaciones biotecnológicas en el área agrícola. Clive James es presidente emérito y fundador de ISAAA; ha vivido y trabajado en países en vías de desarrollo de Asia, América Latina y África durante los últimos 30 años, y ha dedicado sus esfuerzos al desarrollo y la investigación de problemas agrícolas, especialmente en el área de la biotecnología agrícola y la seguridad alimentaria a nivel mundial. Randy Hautea, coordinador general de ISAAA y director del Centro ISAAA para el Sudeste de Asia, se incorporó a ISAAA en 1998 tras haberse desempeñado como director del Instituto de Fitogenética de la Universidad de Filipinas Los Baños.  


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