El Instituto de Biotecnología Agrícola – INBIO - es una asociación civil sin fines de lucro que tiene el propósito de impulsar el desarrollo de la investigación de biotecnología en la República de Paraguay.

Slider Slider Slider Slider

Los extremófilos

Los microorganismos extremófilos

Hasta hace no mucho se pensaba que la vida era incompatible con los ambientes extremos tales como la oscuridad absoluta, concentraciones salinas tan altas como la de la salsa de soja, lagos helados o aguas termales. Pero hoy sabemos que existen una gran cantidad de microorganismos que viven y prefieren estos ambientes, y por eso reciben el nombre de “extremófilos” (amantes de lo extremo). Se los encuentra en los lugares menos pensados: en los géiseres del fondo de los océanos, en el Mar Muerto, adentro de los volcanes o en las aguas congeladísimas de la Antártida.

La mayor parte de los extremófilos son bacterias del dominio Archea (o arquibacterias), aunque también hay muchas eubacterias y unas pocas especies de eucariontes que viven en condiciones extremas. A medida que los fueron descubriendo, los científicos comenzaron a estudiar cómo estos organismos podían lidiar con semejantes condiciones tan adversas para la vida. Así descubrieron que los extremófilos tienen enzimas y compuestos diferentes al resto de los organismos vivos, que justamente les permiten hacer lo mismo que hacen todos, pero en condiciones extremas. Esto resultó muy interesante para la industria, ya que hay procesos industriales que ocurren a altísimas temperaturas, o muy bajas, o a altas concentraciones salinas o alta alcalinidad. Por ejemplo, los detergentes en polvo tienen biocatalizadores (enzimas) que quitan las manchas en agua fría. Por su parte, la industria del cuero usa enzimas que degraden proteínas de la piel de los animales en condiciones de alta salinidad. La síntesis química de ciertos productos farmacéuticos debe realizarse a temperaturas bajísimas.

Otra aplicación de las enzimas obtenidas de los extremófilos es la investigación científica. Por ejemplo, en laboratorios de biología molecular se utilizan técnicas que requieren de enzimas estables a altas o bajas temperaturas. Un caso puntual es la técnica conocida como Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), en la cual se requiere una enzima (ADN polimerasa) que tolere temperaturas tan altas como 94 ºC. Para lograrlo se utiliza la ADN polimerasa obtenida del termófilo Thermus aquaticus. Tipos de organismos extremófilos:

  • Acidófilo: vive a pH igual o menor que 3.
  • Alcalófilo: vive a pH igual o mayor que 9.
  • Barófilo o piezófilo: vive en ambientes con alta presión líquida o gaseosa.
  • Endolito: vive en espacios microscópicos en rocas..
  • Halófilo: requiere al menos 2M de sales (NaCl) para vivir.
  • Hipertermófilo: vive a temperaturas mayores a 80-121 °C, como los sistemas hidrotermales.
  • Hipolito: vive dentro de las rocas de los desiertos fríos.
  • Litoautotrofo: pueden obtener energía por reducción de compuestos minerales como la pirita, por ejemplo.
  • Metalotolerante: capaz de tolerar altas concentraciones de metales pesados en solución, como cobre, cadmio, arsénico, y zinc.
  • Oligotrofo: que puede crecer en ambientes con nutrientes limitados.
  • Osmófilo: que puede crecer en ambientes con alta concentración de azúcares.
  • Poliextremófilo: extremófilo para mas de una categoría.
  • Psicrófilo o criófilo: que vive a temperaturas de 15 °C o menos.
  • Radio-resistente: que resiste a altos niveles de radiaciones ionizantes, como UV, o radiación nuclear.
  • Termófilo: que vive a temperaturas entre 60 y 80 °C.
  • Xerófilo: que puede vivir en ambientes extremadamente secos, como los desiertos.

Más sobre extremófilos
Cuaderno para docentes Nº 57: organismos extremófilos

Volver