El Instituto de Biotecnología Agrícola – INBIO - es una asociación civil sin fines de lucro que tiene el propósito de impulsar el desarrollo de la investigación de biotecnología en la República de Paraguay.

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LOS ACEITES, LA BIOTECNOLOGÍA Y LA SALUD

Todos los días escuchamos sobre qué grasas o aceites debemos consumir. Los cardiólogos nos dicen que debemos limitar las grasas saturadas porque elevan los niveles de colesterol y aumentan el riesgo cardiovascular. Estas grasas son principalmente de origen animal y están en la leche, la carne roja y el huevo, entre otros. Por eso, mejor ingerir grasas insaturadas, que son las que se encuentran en los aceites vegetales, como los de soja, maíz, girasol y oliva. Se sabe que estas grasas son buenas para la salud porque disminuyen el colesterol “malo”. Pero ojo: si el aceite tiene una gran proporción de ácidos grasos poliinsaturados (porque los insaturados pueden ser monoinsaturados o poliinsaturados), y se lo emplea para fabricar galletitas u otros productos que deben conservarse por un tiempo, habrá que hidrogenarlo. Y ahí aparece otro problema: las temibles grasas trans. Es que cuando se necesita que un aceite dure sin ponerse rancio hay que hidrogenarlo, originando ácidos grasos “trans”, que son malos para la salud porque aumentan el colesterol “malo” y disminuyen el “bueno”. ¿Qué puede hacer la biotecnología al respecto? Los científicos están creando por modificación genética oleaginosas (por ejemplo la soja) cuyo aceite tiene una mayor proporción del ácido oleico (grasa monoinsaturada). Así, el aceite resulta más estable y no requiere hidrogenación y por lo tanto los alimentos envasados fabricados con este aceite no tendrían grasas trans. También por ingeniería genética, están creando soja con omega 3, una grasa abundante en el aceite de pescado y que ha mostrado ser beneficiosa para la salud.

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